Cuando cae la noche
Las leyendas de Illana
I
La Mora Encantada
En un cantil del valle de Aldovera se abre la antigua Cueva de Varches. La tradición habla de una princesa mora que permanecía oculta durante el día y salía en noches de luna llena. La transmisión oral convirtió la roca en umbral entre historia y maravilla; Tolmarher llevó después ese motivo a la ficción histórica.
La Phantasma o Pantasma
Se contaba que una figura cubierta con una sábana recorría las calles al caer la noche. Un palo o una estructura elevaban su silueta y hacían que pareciera más alta. El miedo bastaba para vaciar las calles y llevar a los niños a casa. Los relatos locales sitúan versiones de la historia ya en tiempos de Goyeneche y prolongan su recuerdo hasta el siglo XX.
La tradición popular cuenta que la simulación pasaba de padres a hijos y servía para mantener las calles desiertas, ocultando robos e incluso relaciones incestuosas. Así se transmitió la historia entre generaciones, como parte de las leyendas del pueblo.
En esa misma tradición familiar, se atribuían a la línea materna conocimientos curanderos o facultades extraordinarias. Estos recuerdos forman parte del relato popular de la Phantasma y de su transmisión entre generaciones.
La casa de Arroyo Fuente Vieja
Entre la plaza y la subida hacia la Solana, una antigua casa parcialmente abandonada en el entorno de Arroyo Fuente Vieja quedó en la memoria juvenil como una casa encantada. Jóvenes de las décadas de 1980 y 1990 recuerdan las historias que circulaban y las pruebas de valentía con que algunos se acercaban a ella.
Los ruidos, la oscuridad y las experiencias relatadas alimentaban las historias de aquella casa. Su recuerdo conserva el misterio, el miedo compartido y las vivencias de quienes se acercaban a ella, como parte de la memoria popular de Illana.
Las luces de los campos
Algunos vecinos recordaban pequeñas luces que se movían deprisa sobre los campos de la Baja Alcarria durante la noche. Su aparición, la distancia y la rapidez con que desaparecían dieron lugar a conversaciones e interpretaciones distintas.
La tradición oral conserva el recuerdo de esas luces fugaces y del asombro de quienes las vieron. El paisaje nocturno y los relatos transmitidos de unas personas a otras mantienen viva esta leyenda.
San Isidro en Aldovera
La Relación de 1579 recoge la leyenda del labrador ayudado milagrosamente mientras oraba y de una procesión con reliquias que trajo la lluvia a los campos.
Herrera Casado · El despoblado de Aldovera (se abre en otra pestaña)
La casa, las luces y las versiones familiares de la Phantasma proceden de recuerdos locales aportados al proyecto. Otras referencias al folclore de Illana (se abre en otra pestaña)
Tolmarher recrea esta tradición en La leyenda de la Mora Encantada (se abre en otra pestaña), dentro de Sangre, Sudor y Hierro.
